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     Con humildad pero orgullo podemos decir que son casi tres décadas de historia rociera y mucho más de vivir nuestra fe porque somos de una familia creyente, fervorosa, apegada a los valores y principios.  Ciertamente una de nuestras costumbres es mantener nuestras vidas privadas de modo privado pero desde que comenzamos a transitar en la hermandad que originalmente fue una agrupación familiar, nos hemos encontrado con experiencias, gente, lugares y situaciones de aprendizaje maravillosos que deben ser compartidos. No es competencia ni presunción, es simplemente dejar registro de cosas que deben ser recordadas.   Desde haber estado muy cerca del paso de la Virgen en su Romería, haber podido besar su manto en el camarín, rezar el rosario con algún cardenal amigo, haber podido acompañar a hermandades filiales amigas en su presentación en la Romería, acompañar a la Divina Pastora un catorce de enero y muchas experiencias mas.   En este espacio queremos hacer un recuento didáctico y un registro documental de todo lo  vivido y aprendido como rocieros de corazón, porque a pesar de la discreción, a pesar de nuestras costumbres, a pesar del respeto y la humildad, hay cosas que deben ser compartidas con amor y así rompemos esquemas y desenmascaramos a farsantes y prevaricadores que pretenden distorsionar la realidad de lo que es una hermandad, lo que es una devoción y lo que es ser rociero. 

 

     En un esfuerzo por registrar nuestras actividades, compartirlas con nuestros hermanos  que se encuentran fuera de nuestra sede que son muchos y dejarlas como recuerdos a posteridad procuramos hacer registros en albunes fotográficos y tenemos un canal de youtube y redes, esta nueva re-estructuración del portal de la hermandad y todos sus portales anexos contempla la progresiva publicación de estos recuerdos.  Por el momento les invitamos a visitar nuestras redes sociales y nuestro canal de youtube.  MUY PORNTO MUCHO MAS ¡MUCHAS GRACIAS! 

Sois María la esperanza

Y el consuelo del mortal;

Y por Vos el alma alcanza

El Rocío Celestial.

Antiguos gozos a Nuestra Señora del Rocío