REGINA RORYS ORA PRO NOBYS - NON NOBIS DOMINE SED NOMINI TUO DA GLORIAM - STAT CRUZ DUM VOLVITUR ORBIS - CRUX SANCTI ATRIS BENEDICTI - CRUX SACRA SIT MIHI MUX - NON DRACO SIT MIHI DUX - PAX

 


Mes dedicado a María Santísima del Rocío: Purísima e Inmaculada Madre de Dios, Madre Nuestra; Auxiliadora de los cristianos consuelo de los afligidos Blanca Paloma. ¡OH María sin pecado concebida ruega por nosotros que recurrimos a ti!  REGINA RORYS, ORA PRO NOBIS


 
 

 

 

 

MIÉRCOLES 27 DE MAYO

 
 
 
 

ADVOCACIÓN MARIANA:

N. S. de la Caridad del Cobre

Aunque es el día se San Simón Stock y los 16 recordamos a Nuestra Señora del Monte Carmelo, ya honramos su advocación y escogemos a Nuestra Señora  del Huerto advocación italiana de la región de Liguria el día posterior a San Isidro Labrador...

 
 

 

ORACIÓN

Santa María de la Caridad, que viniste como mensajera de paz, flotando sobre el mar. Tú eres la Madre de todos los cubanos.
A ti acudimos, Santa Madre de Dios, para honrarte con nuestro amor de hijos. En tu corazón de Madre ponemos nuestras ansias y esperanzas, nuestros afanes y nuestras súplicas:
Por la Patria desgarrada, para que entre todos construyamos la paz y la concordia.
Por las familias, para que vivan la fidelidad y el amor. Por los niños, para que crezcan sanos corporal y espiritualmente.
Por los jóvenes para que afirmen su fe y su responsabilidad en la vida y en lo que da el sentido a la vida.
Por los enfermos y marginados, por los que sufren en soledad, por los que están lejos de la Patria, y por todos los que sufren en su corazón.
Por la Iglesia cubana y su misión evangelizadora; por los sacerdotes y diáconos; religiosos y laicos.
Por la victoria de la justicia y del amor en nuestro pueblo.
¡Madre de la Caridad, bajo tu amparo nos acogemos! ¡Bendita tú entre todas las mujeres y bendito Jesús, el fruto de tu vientre!
A Él la gloria y el poder, por los siglos de los siglos. AMÉN.

     La Virgen de la Caridad fue coronada por S.S. Juan Pablo II como Reina y Patrona de Cuba el sábado 24 de Enero de 1998, durante la Santa Misa que celebró en su visita apostólica a Santiago de Cuba.

 

     La tradición cuenta que en los primeros años del siglo XVII, dos indígenas y un niño negro esclavo de aproximadamente diez años, salieron en busca de sal desde Barajagua a la bahía de Nipe. Los dos indígenas se llamaban Juan de Hoyos y Rodrigo de Hoyos y el niño, Juan Moreno, se los recuerda como "los tres Juanes" Estas tres personas que trataban de encontrar sal, sólo pudieron llegar hasta la mitad de la Bahía de Nipe, a Cayo Francés, donde acamparon para refugiarse de una tormenta que se avecinaba.

 

     Pasado el temporal, reanudaron su viaje rumbo a las salinas de la costa. Pero de repente vieron venir un objeto blanco que flotaba sobre las olas y se les acercaba lentamente. Al principio creyeron que era un ave marina o ramas secas, pero aproximándose, vieron que se trataba de una imagen de la Virgen María con el niño. La tabla en donde estaba la pequeña estatua tenía una inscripción que decía: "Yo soy la Virgen de la Caridad", y según se cuenta, a pesar de la tormenta y del movimiento de las olas, ni la imagen de la Virgen, ni su ropa estaban mojadas.

 
En el año 1687, el último testigo presencial, Juan Moreno de 85 años de edad, daba testimonio de dicho acontecimiento así: "...Estando una mañana la mar en calma salieron de dicho cayo francés para la dicha salida antes de salir el sol, los dichos Juan y Rodrigo Hoyos y este declarante. Embarcados en una canoa y apartados de dicho cayo francés vieron una cosa blanca sobre la espuma del agua, que no distinguieron lo que podría ser, y acercándose más les pareció un pájaro y ramas secas. Dijeron dichos indios, parece una niña, y en estos discursos, llegados, reconocieron y vieron la imagen de Nuestra Señora la Santísima Virgen con un niño Jesús en los brazos sobre una tablilla pequeña, y en dicha tablilla unas letras grandes, las cuales leyó dicho Rodrigo de Hoyos, y decían: 'Yo soy la Virgen de la Caridad', siendo sus vestiduras de ropaje se admiraron que no estaban mojadas, y en esto, llenos de gozo y alegría, cogieron sólo tres tercios de sal, se vinieron para el Hato de Barajagua".
 
     Después los tres volvieron a Barajagua y la estatua de la Virgen fue instalada en una ermita del lugar, pero la imagen desapareció una noche y reapareció en la mañana, el hecho se repitió dos o tres veces más, hasta que los pobladores pensaron que la Virgen quería cambiar de lugar y fue colocada en el altar mayor de la iglesia parroquial, en donde estuvo unos tres años, pero también de allí desaparecía en algunas ocasiones.
 
     Cierto día una niña, llamada Apolonia, subió hasta el cerro de las minas de cobre donde trabajaba su madre y vio la imagen de la Virgen de la Caridad en la cima. Los pobladores pensaron entonces que ella quería estar allí y tiempo después llevaron la estatua de la Santísima Virgen hasta su nuevo altar en ese lugar.
     A petición de los veteranos de la guerra de Independencia fue declarada patrona de Cuba por Su Santidad Benedicto XV en 1916 y se fijó su festividad para el 8 de Septiembre.
 
     Durante más de tres siglos la imagen de la Virgen ha permanecido en su Santuario del Cobre, con los años se comenzó a construir un templo de mayor tamaño, que fue inaugurado solemnemente el día 8 de Septiembre de 1927. En 1977, el Papa Pablo VI lo elevó a la categoría de Basílica.
 
 

 

 
 

SANTO DEL DIA:
San Agustín Obispo de Canterburi

 
 

 

San Agustín de Canterburi

     Agustín de Canterbury es considerado uno de los más grandes evangelizadores, al lado de San Patricio de Irlanda y San Bonifacio en Alemania. Tiene el gran mérito de haber dirigido la evangelización de Inglaterra. Era superior del convento benedictino de Roma, cuando el Sumo Pontífice San Gregorio Magno se le ocurrió en el año 596 tratar de evangelizar a la isla de Inglaterra que era pagana. Conociendo el espíritu generoso y emprendedor de Agustín, que no se acobardaba ante ninguna dificultad, y además sus grandes virtudes, el Papa lo envió con 39 monjes más a tratar de convertir a esos paganos sajones.

 

     Y sucedió que al llegar Agustín y sus 39 compañeros a la costa, donde se tomaba la embarcación para llegar a Inglaterra, allí les contaron terribles barbaridades acerca de los habitantes de esa isla, y los otros misioneros sintieron mucho miedo y enviaron al santo a que fuera a Roma a contarle al Pontífice lo peligroso que era esto que iban a emprender. Agustín fue a hablar con el Papa, pero san Gregorio lo animó de tal manera, recordándole que Dios les concedería la buena voluntad de aquellas gentes, que ya desde entonces Agustín no se dejó desanimar por los temores. En Inglaterra mandaba el rey Etelberto que tenía una esposa muy santa (que después se llamó Santa Berta) y el primer regalo que Dios les concedió a los nuevos misioneros fue darles la buena voluntad del rey. Este los recibió muy cariñosamente y les pidió que le enseñaran la religión, y tanto le agradó que pronto se hizo bautizar y les regaló su palacio real para que les sirviera de convento a los misioneros y les dio un templo en Canterbury para que allí enseñaran. Y en ese sitio está ahora la más famosa catedral de Inglaterra: la Catedral de Canterbury.

 

     El rey dejó en libertad a los súbditos para que escogieran la religión que quisieran, pero les recomendó que se instruyeran en la religión de Jesucristo y tanto les agradaron a aquellas gentes las enseñanzas de Agustín y sus monjes, que en la Navidad del año 597 se hicieron bautizar 10,000 ingleses y entre los nuevos bautizados estaban los que ocupaban los cargos más importantes de la nación. Agustín envió a dos de sus mejores monjes a Roma a contarle al Sumo Pontífice tan hermosas noticias, y el Papa en cambió le envió el nombramiento de arzobispo, y otro buen grupo de misioneros, y cálices y libros para las celebraciones y muchas imágenes religiosas que a esas gentes recién convertidas les agradaban en extremo. San Gregorio se alegró muchísimo ante noticias tan consoladoras, y le recomendó a San Agustín un simpático plan de trabajo.

 

     San Gregorio, sabiendo que la principal virtud del obispo Agustín era la docilidad a sus superiores, le envió las siguientes recomendaciones 1º. No destruir los templos de los paganos, sino convertirlos en templos cristianos. 2º. No acabar con todas las fiestas de los paganos, sino convertirlas en fiestas cristianas. Por ejemplo ellos celebraban las fiestas de sus ídolos con grandes banquetes en los cuales participaban todos. Pues hacer esos banquetes, pero en honor de los mártires y santos. 3º. Dividir el país en tres diócesis: Canterbury, Londres y York. Nuestro santo cumplió exactamente estas recomendaciones, que le produjeron muy buenos resultados. Y fue nombrado por el Papa, jefe de toda la Iglesia Católica de Inglaterra (Arzobispo Primado). En las reuniones sobresalía entre todos por su gran estatura y por su presencia muy venerable que infundía respeto y admiración.

 

     San Agustín escribía frecuentemente desde Inglaterra al Papa San Gregorio a Roma pidiéndole consejos en muchos casos importantes, y el Sumo Pontífice le escribía ciertas advertencias muy prácticas como estas: "Dios le ha concedido el don de hacer milagros, y le ha dejado el inmenso honor de convertir a muchísimos paganos al cristianismo, y de que las gentes lo quieran y lo estimen mucho. Pero cuidado, mi amigo, que esto no le vaya a producir orgullo. Alégrese de haber recibido estos regalos del buen Dios, pero tenga temor de no aprovecharlos debidamente. Consuélese al ver que con los milagros y la predicación logra que tantos paganos se vuelvan cristianos católicos, pero no vaya a creerse mejor que los demás, porque entonces le estaría robando a Dios el honor y la gloria que sólo El se merece. Hay muchos que son muy santos y no hacen milagros ni hablan hermosamente. Así que no hay que llenarse de orgullo por haber recibido estas cualidades, sino alegrarse mucho al ver que Dios es más amado y más glorificado por las gentes". Mucho le sirvieron a Agustín estos consejos para mantenerse humilde.

 

     Después de haber trabajado por varios años con todas las fuerzas de su alma por convertir al cristianismo el mayor número posible de ingleses, y por organizar de la mejor manera que pudo, la Iglesia Católica en Inglaterra, San Agustín de Canterbury murió santamente el 26 de mayo del año 605. Y un día como hoy fue su entierro y funeral. Desde entonces ha gozado de gran fama de santidad en esa nación y en muchas partes más.

ORACIÓN

Señor Dios, tú que por la predicación y el celo apostólico de tu obispo San Agustín de Canterbury llevaste la luz del Evangelio a las tierras de Inglaterra, concédenos que el fruto de su trabajo continúe en tu Iglesia con perenne fecundidad.
Oh glorioso San Agustín, que respondiste con valentía y esperanza al llamado de Dios, te pedimos que presentes nuestras súplicas ante el Señor. Ruega por nosotros para que, a pesar de nuestras dificultades, seamos dóciles a Su voluntad y testigos valientes de tu amor en el mundo.
Ilumina los corazones de los que se han extraviado para que vuelvan al camino de la verdad, y ayúdanos a anunciar nuestra fe con humildad, caridad y alegría.Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.