REGINA RORYS ORA PRO NOBYS - NON NOBIS DOMINE SED NOMINI TUO DA GLORIAM - STAT CRUZ DUM VOLVITUR ORBIS - CRUX SANCTI ATRIS BENEDICTI - CRUX SACRA SIT MIHI MUX - NON DRACO SIT MIHI DUX - PAX

 


Mes dedicado a María Santísima del Rocío: Purísima e Inmaculada Madre de Dios, Madre Nuestra; Auxiliadora de los cristianos consuelo de los afligidos Blanca Paloma. ¡OH María sin pecado concebida ruega por nosotros que recurrimos a ti!  REGINA RORYS, ORA PRO NOBIS


 
 

 

 

 

JUEVES 14 DE MAYO

 
 
 
 

Celebramos la Ascensión
de Jesús al Padre

 

 

Cuarenta días después de la Pascua, marcando la novena previa a Pentecostés

 
 
 
 
 

ADVOCACIÓN MARIANA:

Nuestra Señora de la Evangelización

 Se conoce también como la virgen que e San Pedro durante las celebraciones del 31 de diciembre y el 1 de enero

 
 

 

ORACIÓN

     Oh María, Madre de Jesús y Madre de su Iglesia, recordamos el papel que desempeñas en la evangelización de las almas que aún no lo conocen. Recordamos cómo los misioneros vinieron con el poder del Evangelio de Cristo y te encomendaron el éxito de su obra. Como Madre de la Divina Gracia, estuviste con los misioneros en todos sus esfuerzos. Y como Madre de la Iglesia, presidiste todas las actividades de evangelización y la implantación del Evangelio en los corazones de los fieles. Sostuviste a los misioneros en la esperanza y diste alegría a cada nueva comunidad que nació de la actividad evangelizadora de la Iglesia. Estuviste allí con tu intercesión y tus oraciones, mientras se desarrollaba la primera gracia del bautismo, y cuando aquellos que tenían nueva vida en Cristo tu Hijo llegaron a comprender plenamente su vocación cristiana. Te pedimos, María, que nos ayudes a cumplir esta misión de evangelización que tu Hijo ha encomendado a su Iglesia y que nos corresponde a nosotros. Conscientes de tu papel como Auxilio de los Cristianos, te encomendamos la labor de llevar el Evangelio cada vez más profundamente a los corazones y vidas de todas las personas. Te confiamos nuestro mandato misionero y encomendamos nuestra causa totalmente a tus oraciones. A Jesucristo, tu Hijo, con el Padre, en la unidad del Espíritu Santo, sea la alabanza y la acción de gracias por los siglos de los siglos. Amén.

 
     La imagen de Nuestra Señora de la Evangelización corresponde a la imagen de la Virgen de la Asunción, imagen titular de la segunda Catedral de Lima.
 
     Fue encargada por la hija de Francisco Pizarro, Francisca, hacia 1551 a Roque Balduque, maestro flamenco que dirigía un taller en Sevilla hacia el segundo tercio del siglo XVI, a quien se le denominaba “El imaginero de la Madre de Dios”. La imagen presidiría el Retablo Mayor, donde debía ser enterrado el Conquistador.
 
     Ante Ella, en medio de una gran fiesta, fue depositada la primera rosa florecida en la ciudad de Lima por el primer obispo de la diócesis, Fray Jerónimo de Loayza.
 
     Nuestra Señora de la Evangelización presidió la vida de la Iglesia arquidiocesana de Lima y los Concilios Limenses de modo particular el tercero, que tanta importancia tuvo para profundizar y difundir el Evangelio desde Nicaragua hasta Cabo de Hornos en la primera evangelización de parte importante de América. Ante Ella fue entonado el Te Deum con motivo de la Independencia Nacional el 28 de julio de 1821.
 
     En 1985, la imagen fue restaurada, devolviéndole su esplendor original, y colocada en el altar de la Concepción, ahora llamado del Santísimo Sacramento en la Catedral de Lima, donde recibe la devoción de los fieles.
 
 

 

 
 

SANTO DEL DÍA:
San Matías

 
 

 

San Matías

 

     Cada 14 de mayo, la Iglesia conmemora a San Matías Apóstol, el discípulo elegido para ocupar el lugar que el traidor, Judas Iscariote, había dejado entre los Apóstoles. A San Matías se le considera patrono de los carniceros y de los arquitectos. En los Hechos de los Apóstoles es posible encontrar señales inequívocas del aprecio del que gozaba Matías entre los miembros de la Iglesia primigenia. San Lucas, autor del relato de su elección para completar a los Doce, deja esto en evidencia, especialmente cuando recoge, una a una, las palabras del Apóstol Pedro (como se verá a continuación). Los candidatos fueron José, llamado Barsabás, cuyo sobrenombre era ‘Justo’, y Matías.

 

     Después de la Ascensión del Señor, los Apóstoles, junto con María y algunos discípulos, se encontraban a la espera del Espíritu Santo, cuya llegada había sido anunciada por Jesús resucitado. En esos días de oración y expectativa, Pedro invitó a la comunidad a que se pronuncie sobre quién debía reemplazar a Judas Iscariote: “Es necesario que uno de los que han estado en nuestra compañía durante todo el tiempo que el Señor Jesús permaneció con nosotros, desde el bautismo de Juan hasta el día de la ascensión, sea constituido junto con nosotros testigo de su resurrección” (Hch 1, 21-22).  Acto seguido, señala Lucas: “Se propusieron dos nombres: José, llamado Barsabás, de sobrenombre ‘el justo’, y Matías. Y oraron así: ‘Señor, tú que conoces los corazones de todos, muéstranos a cuál de los dos elegiste para desempeñar el ministerio del apostolado, dejado por Judas al irse al lugar que le correspondía’. Echaron suertes, y la elección cayó sobre Matías, que fue agregado a los once Apóstoles” (Hch 1, 23-26).

 
     No se sabe con certeza mucho más sobre San Matías, salvo que se mantuvo fiel hasta el final de sus días. Se cree que murió apedreado o crucificado en Cólquida (actual Georgia) a donde habría llegado para anunciar a Cristo. Su muerte se habría producido hacia el año 80 d. C.  El Papa Benedicto XVI, en el año 2006, compartió una hermosa reflexión que tenía como base la figura del santo, y que constituye una clave para comprender y enfrentar el pecado y el mal dentro de la Iglesia: “De aquí [del ejemplo de San Matías] sacamos una última lección: ‘Aunque en la Iglesia no faltan cristianos indignos y traidores, a cada uno de nosotros nos corresponde contrarrestar el mal que ellos realizan con nuestro testimonio fiel a Jesucristo, nuestro Señor y Salvador’" (Benedicto XVI, Audiencia General, 18 de octubre de 2006).
 

ORACIÓN

Oh, glorioso San Matías! Fuiste elegido por la doble señal de la rectitud de tu vida y el llamado del Espíritu Santo. Concédenos la gracia de practicar esa misma rectitud y de ser llamados por ese mismo Espíritu al servicio de la Iglesia con todo nuestro corazón.