REGINA RORYS ORA PRO NOBYS - NON NOBIS DOMINE SED NOMINI TUO DA GLORIAM - STAT CRUZ DUM VOLVITUR ORBIS - CRUX SANCTI ATRIS BENEDICTI - CRUX SACRA SIT MIHI MUX - NON DRACO SIT MIHI DUX - PAX

 


Mes dedicado a María Santísima del Rocío: Purísima e Inmaculada Madre de Dios, Madre Nuestra; Auxiliadora de los cristianos consuelo de los afligidos Blanca Paloma. ¡OH María sin pecado concebida ruega por nosotros que recurrimos a ti!  REGINA RORYS, ORA PRO NOBIS


 
 

 

 

 

SÁBADO 9 DE MAYO

 
 
 
 

ADVOCACIÓN MARIANA:

Nuestra Señora de los Desamparados

Venerada desde el siglo XV, la imagen de la Virgen de los Desamparados, en Valencia, España, convoca a dos particulares citas con el pueblo devoto.
 El primero acontece en marzo, en las tradicionales fallas, cuando sus fieles se vuelcan a llevarle la ofrenda de flores. Posteriormente, el segundo
 domingo de mayo, durante su fiesta, es sacada en una procesión que reafirma el amoroso vínculo de los valencianos con su patrona.

 
 

 

ORACIÓN

 
Virgen Santísima de los Desamparados, Madre
 de amor, dolor y misericordia, ruego por nosotros.
No olvidéis, desde vuestra Gloria, las tristezas de la tierra, dirigid una mirada bondadosa sobre los que sufren luchando contra las adversidades.
En Ti buscamos amparo quienes nos sentimos
 solos, consuelo los que estamos afligidos, abrigo quienes tenemos nuestras almas desnudas y ayuda quienes estamos agobiados por las carencias
Da salud a los enfermos, paciencia en
el dolor a los que sufren, consuelo a los tristes,
 ilusión a quienes la han perdido.
Tened piedad de los que lloran, de los que rezan, de los que temen. Dadles a todos la Esperanza y la Paz.
Bajo tu amparo nos ponemos, Santa Madre
 de Dios, no desprecies las plegarias
 que te dirigimos en nuestras necesidades.
 
 
     El origen del culto a la Virgen de los Desamparados de Valencia, España, se asocia con la iniciativa que en 1407 llevó adelante el fraile mercedario, Juan Gi-laberto Jofré, para promover la construcción de un hospital que alojase a enfermos mentales y a desamparados. La advocación de «Nues-tra Señora de los Inocentes y Desamparados» dio nombre a este hospicio y a la Real Cofradía que promovió la edificación. La tradición destaca la milagrosa aparición de la imagen de la Virgen, debido a la misteriosa presencia de tres jóvenes peregrinos, quienes llegaron a la cofradía y ofrecieron realizar una piadosa imagen para el hospital, labor para la que pidieron tres días, hospedaje y comida. Pasado este tiempo, fue forzada la puerta de la habitación de los peregrinos y en el recinto sólo se encontró la imagen de la Virgen. En los siglos posteriores, la «Mare de Déu dels Desemparats», como se le llama en lengua valenciana, sería el centro de una devoción acrecentada por su histórica vinculación con la ciudad, sus ritos y festividades.
 
     Nuestra Señora de los Desamparados fue nombrada Patrona de Valencia por el papa León XIII, el 21 de abril de 1885. La coronación fue decretada por el papa Benedicto XV en 1921, por gestiones del arzobispo de Valencia, cardenal Enrique Reig Casa-nova, y el acto oficial se llevó a cabo el 12 de mayo de 1923.
 
      Miles de ramos de flores honran a «La Geperudeta» La presencia de la Virgen de los Desamparados en Valencia convierte a «La Geperudeta», como se le dice familiarmente, en una suerte de ancla de la fe y de la tradición. Prueba de ello es la ofrenda de flores que los días 17 y 18 de marzo de cada año, convierten la entrada de la basílica y la plaza de la Virgen en una alfombra florida y multicolor. Esta ofrenda a la Virgen se realiza en el marco de famosas fiestas españolas: las fallas valencianas, una celebración que se remonta al siglo XV, cuando los carpinteros de la ciudad le rendían culto a su patrono, San José, con la quema de los trastos de madera que les servían durante el invierno y que fue asimilada como una festividad colectiva de recibimiento de la primavera.
 
      Durante estas fiestas, Valencia luce enormes figuras de cartón piedra y madera que representan escenas satíricas sobre hechos relacionados con la vida de la ciudad, las cuales son quemadas la noche del 19 de marzo en medio de una celebración de fuego y música. Unos sesenta mil ramos de flores son ofrendados a la Virgen por falleras ataviadas con vistosos trajes típicos, en medio de una celebración. Y serán también las flores las que nuevamente rodearán la sagrada imagen el segundo domingo de mayo, cuando una multitud devota se concentre para rendir tributo a su patrona y una lluvia de pétalos de rosa honren la protectora presencia de Nuestra Señora de los Desamparados.
 
 

 

 
 

SANTO DEL DÍA:

Santa Madre Carmen Rendiles

 
 

 

SANTA MADRE CARMEN RENDILES

 

     Madre Carmen Rendiles Martínez, fundadora de la Congregación Siervas de Jesús en Venezuela y tercera beata del país, nos enseña con su ejemplo de vida cómo superar las adversidades y mantenerse cerca del amor de Dios. Nació en Caracas el 11 de agosto de 1903. Fue la tercera de nueve hermanos en una familia con tradición religiosa arraigada, en la que le inculcaron el sentido del deber y el amor por el prójimo. A pesar de venir al mundo sin su brazo izquierdo, Madre Carmen creció entre sus hermanos con independencia y espíritu de liderazgo, lo que ayudó a todos los miembros de su familia a sobrellevar con el mejor ánimo el obstáculo que jamás impidió a Madre Carmen desarrollarse y destacar en su vida familiar y social.

 

     Con tan solo quince años ya expresaba un profundo deseo de dedicar su vida a Dios. Una debilidad pulmonar durante su adolescencia la apartó por unos meses de la vida social para recuperar su salud y dedicarse a la oración. Fue entonces cuando su vocación se manifestó con mayor claridad y empezó a desarrollarse en la vida cristiana como catequista y fuente de apostolado para sus familiares y amigos. El 25 de febrero de 1927, a los 24 años y luego de recorrer varios conventos tocó a las puertas de la Congregación de Siervas de Jesús en el Santísimo Sacramento en Caracas, una institución de origen francés recién llegada a Venezuela, que no vestían hábito para colmarle los deseos de humildad y pobreza. Ahí la esperó el Señor, le mostró claro el camino.

 

     Ese mismo año, el 8 de septiembre, la Madre Carmen ingresó al noviciado de la Congregación, luego de completar sus estudios y la preparación previa. El 8 de septiembre de 1932 emitió los votos perpetuos que la hicieron desde entonces miembro definitivo de esta familia religiosa. Desempeñó su vida religiosa con la naturalidad, el liderazgo y la caridad que se le conoció desde pequeña. Sus hermanas religiosas aseguran que era fuente de alegría dentro de la Congregación, dejando una huella imborrable en todas las que pudieron compartir a su lado.

 

     “Era una persona sumamente piadosa, que se mantenía cerca de cada una de nosotras como una hermana más. Nos enseñó a amar a Jesús en la Eucaristía y permanecer siempre en oración”, asegura la Hermana Teresita Hurtado, quien la recuerda con mucho cariño. Con tan solo 33 años, la Madre Carmen fue nombrada maestra de Novicias y para 1947 fue nombrada Superiora de la Casa Madre en Venezuela. Bajo su liderazgo las obras de la institución se expandieron en varios estados del país, siempre enfocadas al servicio al prójimo.

 
     A partir de 1942, la Congregación inicia su labor educativa, fundando los Colegios Betania, Santa Ana, Belén y Nuestra Señora del Rosario. En el servicio que prestaban a varias parroquias, también contribuían con la elaboración de las hostias y ornamentos litúrgicos. Entre sus virtudes, destacaba la pobreza. Sus hermanas religiosas recuerdan cómo vivió esta virtud sin que se convirtiera en una carga, sino aprovechándola para seguir el ejemplo de Jesús.

   

    La sencillez con la que vivía la movió a construir varias piezas de mobiliario que la Congregación usó en la sede principal. Hoy se conservan algunas de esas piezas en el museo ubicado en el Colegio Belén de Caracas, entre ellas un armario y una base para floreros. Como Superiora Provincial, la Madre Carmen se opone cuando el gobierno general de la Congregación en Francia, después del Concilio Vaticano II, decide establecerse como instituto secular, hecho que implicaba una transformación en el carisma fundacional.

 

    Con firmeza la religiosa venezolana consulta a sus hermanas y al Episcopado venezolano y, con el especial apoyo de José Humberto Cardenal Quintero, inicia el proceso de separación de la comunidad francesa, que culminó en 1965 con la constitución de una nueva congregación religiosa que se llamaría en adelante “Siervas de Jesús” en Venezuela. En 1969 es nombrada Superiora General, cargo que desempeñó con autoridad, pero con mucha caridad hacia sus hermanas. Con el paso de los años Madre Carmen enriqueció su naturaleza humana, siempre confiada en la gracia de Dios y logró transmitir este ejemplo a todas las Siervas de Jesús.

 

    El 9 de mayo de 1977, poco después de haber cumplido 50 años de vida religiosa, Madre Carmen muere en Caracas en olor de Santidad. Actualmente la habitación que ocupó Madre Carmen en la comunidad del Colegio Belén fue convertida en oratorio en el que diariamente las hermanas se dedican a la adoración del Santísimo Sacramento. El proceso para la beatificación de Madre Carmen se apertura en Caracas el 09 de marzo de 1995.

 

Dieciocho años después, el 05 Julio de 2013, el Papa Francisco la declaró Venerable de la Iglesia al reconocer que ejerció las virtudes cristianas en grado heroico. No fue sino hasta el 18 de diciembre de 2017 cuando la Santa Sede aprobó un milagro ocurrido por intercesión de Madre Carmen, que sanó el brazo de la doctora venezolana Trinette Durán de Branger, y que le permite convertirse en la tercera beata de Venezuela. Madre Carmen fué elevada a los altares como tercera Beata de Venezuela y primera de Caracas el 16 de junio de 2018, en ceremonia celebrada en el Estadio Universitario de Caracas, presidida por el enviado del Papa Francisco el Cardenal Ángelo Amato, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos.

 

ORACIÓN

Madre Carmen Rendiles, mujer de corazón humilde y alma encendida en el amor de Cristo, tú que consagraste tu vida al servicio, a la oración y a la entrega silenciosa, hoy me acerco a ti con el alma abierta y el corazón necesitado.
Tú que supiste amar sin límites, que ofreciste tus dolores y limitaciones por amor a Jesús, mira mis propias debilidades, mis luchas y mis heridas.
Te presento, Madre, mi vida con todo lo que soy: mis sufrimientos, mis miedos, mis anhelos y mis cansancios. Intercede ante el Señor para que su gracia me fortalezca, para que su amor me renueve, y para que su voluntad se cumpla en mí con fidelidad y paz.
Madre Carmen, enséñame a confiar aun cuando no entiendo, a ofrecer mi cruz con serenidad, y a encontrar en cada día una oportunidad para amar. Tú que caminaste en medio de la fragilidad humana, muéstrame cómo se puede ser fuerte desde la fe, cómo se puede ser alegre en medio de la prueba, y cómo se puede servir incluso desde el dolor.
Te pido, intercesora bondadosa, que lleves mi súplica a los pies del Sagrado Corazón de Jesús. Ruega por mi sanación, por la paz de mi alma y por el alivio de quienes sufren. Que el Señor me conceda, por tu oración, la salud del cuerpo, la claridad del espíritu y la fortaleza interior para seguir confiando en su amor.
Madre fiel, hija obediente de la Iglesia, que con tus manos consagradas formaste comunidad, inspírame a vivir en la caridad, en la unidad y en la esperanza. Que mi fe no se apague, que mi corazón no se enfríe, y que en cada paso de mi camino  sienta la ternura maternal de tu intercesión.
Madre Carmen Rendiles, luz de fe en medio de la oscuridad, ruega por mí, por mi familia y por todos los que te invocan con devoción. Que por tu ejemplo aprendamos a servir sin medida, a amar sin condiciones y a vivir siempre confiados en el amor infinito de Dios.  Amén.