| |
| |
|
ADVOCACIÓN MARIANA: |
|
Nuestra Señora de Lujan |
|
Es patrona de la República
Argentina y también la
conocen como la Virgen
Gaucha |
|
| |
|
| |
|
     |
| |
|
ORACIÓN
|
|
Virgen de Luján,
Madre del Pueblo
Argentino, hoy nos
consagramos a tu
corazón maternal.
Ponemos en tus manos
nuestras vidas
sabiendo que serán
cuidadas y
fortalecidas. |
|
|
|
Queremos que nos
lleves a Jesús.
Regálanos ser
presencia de tu hijo
para otros. Que
hablemos de él sin
nombrarlo y callemos
cuando es preciso
que el gesto
remplace la palabra.
Que amemos como
Jesús amo y hagamos
el bien como el
mismo nos enseñó.
Que seamos para
todos instrumentos
de paz y de unidad. |
Virgen de Lujan,
míranos con ese amor
único con el que
sabes mirar. Nos
queremos
consagrarnos a ti,
para poder vivir,
desde hoy y para
siempre, la vocación
hermosa que nos
regalas en este
Santuario de ser
como el negro Manuel
de la Virgen no mas.
|
|
Bendita sea tu
pureza
Y eternamente lo sea
Pues todo un Dios se
recrea
En tan graciosa
belleza
A ti, celestial
princesa
Virgen sagrada María
Te ofrezco en este
día
Alma, vida y corazón
Mírame con compasión
No me dejes, madre
mía.
Amen. |
|
|
|
|
| |
|
La historia de la
devoción a Nuestra
Señora de Luján
comienza en 1630
cuando Antonio
Farías de Sáa, un
hacendado portugués
de Santiago de
Estero, decide
construir una
capilla en Sumampa,
Argentina, para
venerar a Nuestra
Señora. Luego le
pidió a un amigo, un
marinero, que le
trajera una pequeña
imagen de Nuestra
Señora para esta
capilla. El amigo
respondió enviando
dos estatuas: una de
María, Madre de
Dios, y otra de
Nuestra Señora de la
Inmaculada
Concepción. |
|
|
|
Después de su
travesía segura por
mar, las estatuas
fueron colocadas en
un carro en Buenos
Aires para hacer su
viaje tierra
adentro. Cuando la
caravana de
transporte llegó al
río Luján, los
hombres que
acompañaban el
preciado cargamento
decidieron pasar la
noche en la posada
Tomás Rosendo. A la
mañana siguiente,
sin embargo, sucedió
algo extraño: la
carreta tirada por
bueyes que
transportaba las
imágenes de Nuestra
Señora no se movía.
Todos los esfuerzos
para mover el carro
fueron infructuosos
hasta que se
descargó la imagen
de Nuestra Señora de
la Inmaculada
Concepción. Tan
pronto como la
imagen estuvo fuera
del carro, con la
otra imagen dentro,
el carro pudo ser
tirado con
facilidad. |
|
|
|
Los hombres
entendieron que esto
era una señal de
Dios; Nuestra Señora
quería quedarse
allí, porque era en
Luján donde debía
ser venerada. Así,
la imagen de Nuestra
Señora de la
Inmaculada
Concepción
permanecería
mientras la otra
continuaría su viaje
hacia el norte hasta
Sumampa. La estatua
de la Inmaculada
Concepción, ataviada
con un vistoso
vestido azul y
blanco, fue
entronizada en una
pequeña capilla
junto al camino.
Mientras tanto,
ocurrieron otros
milagros y
curaciones. Un
hombre de nombre
“Negro Manuel” fue
el encargado de
velar a la Virgen en
la capilla; su
devoción por ella
sería ampliamente
conocida en toda la
región, ya que la
sirvió durante 40
años. En 1671, una
mujer llamada Doña
Ana de Matos donó un
terreno de su
hacienda para
aumentar el tamaño
del santuario, así
como para la
construcción de
lugares de estancia
para los peregrinos.
Estos albergues
crecieron y
crecieron a tal
punto que para 1682
el asentamiento de
facto se convirtió
en la Ciudad de
Luján. |
|
|
|
Nuestra Señora de
Luján continuaría
otorgando sus
bendiciones y
ganando la devoción
de su pueblo por
muchos años más. El
8 de mayo de 1887,
Monseñor Federico
León Aneiros,
arzobispo de Buenos
Aires, colocó a
Nuestra Señora de
Luján una corona
imperial de oro
bendecida por el
Papa León XII. En
conmemoración de
este evento, su
fiesta se celebra el
8 de mayo de cada
año desde entonces.
Nuestra Señora de
Luján llegaría a ser
tan querida que
muchos dignatarios,
prelados y
personalidades
famosas la han
visitado a lo largo
de los años. Manuel
Belgrano, padre
fundador de
Argentina, visitó el
santuario tanto en
1812 como en 1813,
así como en 1823.
Luján recibió,
también, a José San
Martín, líder del
movimiento
independentista
sudamericano. En
1824, Giovanni
Mastai Ferreti, el
hombre que luego se
convertiría en el
Beato Papa Pío IX,
visitó la iglesia
como asistente del
vicario apostólico
en ese momento. En
1895, San Francisco
Xavier Cabrini vino
a Luján en
peregrinación, y San
Luis Orione visitó
el santuario varias
veces entre 1921 y
1935. En 1934, el
Cardenal Eugenio
Pacelli, quien luego
se convertiría en el
Papa Pío XII, visitó
Luján como Legado
Papal al Congreso
Eucarístico
Internacional
realizado en Buenos
Aires ese año. San
Josemaría Escrivá
vino en
peregrinación en
1974 y el 11 de
junio de 1982 el
Papa San Juan Pablo
Magno visitó el
santuario con una
Rosa de Oro. |
|
|
|
El Padre Carlos
Miguel Buela puede
recordar el día que
era seminarista en
el que se arrodilló
en el comulgatorio
derecho de la
basílica de Luján,
pidiéndole que
guiara su vocación y
muchas otras
vocaciones
religiosas y
sacerdotales. Años
más tarde, sin
embargo, durante la
fundación inicial
del Instituto, el P.
Buela se mostró
reacio a nombrar a
Nuestra Señora de
Luján como su
patrona, debido a
que no quería
imponer una devoción
particular o que el
título de “Luján”
compitiera con los
otros 30.000 títulos
atribuidos a Nuestra
Señora. Sin embargo,
el p. Buela
discernió en 1999
que era hora de
promover a Nuestra
Señora de Luján
iniciando el
“Proyecto Luján”,
por varias razones.
Primero, Nuestra
Señora de Luján fue
la receptora del
mayor número de
devociones
particulares entre
los misioneros de la
IVE. En segundo
lugar, Nuestra
Señora de Luján es
la patrona de
Argentina, nación en
la que nació el
Instituto. Y
tercero, las muchas
bendiciones y
gracias concedidas
al Instituto han
sido atribuidas a la
intercesión de
Nuestra Señora de
Luján. |
|
|
|
Nuestra Señora de
Luján sirve como
Patrona del
Instituto y como tal
ha desempeñado un
papel preeminente en
el fomento de sus
vocaciones y el
sostenimiento de sus
misioneros. En fin,
dondequiera que ha
ido el Instituto, la
Virgen de Luján ha
ido con él, y ha
difundido la
devoción a ella. Fue
nombrada
oficialmente Patrona
del Instituto en
2012. Como patrona
de los misioneros de
la Familia Religiosa
del Verbo Encarnado,
Nuestra Señora de
Luján continúa su
camino hacia tierras
lejanas, atrayendo
el corazón de todos
los hombres y
animándolos a
acompañarla al pie
de la Cruz,
instrumento de la
Redención y signo de
la evangelización. |
|
|
|
|
|
| |
|
|
|
| |
| |
|
SANTOS DEL DIA:
San Bonifacio IV Papa
San Pedro de Tarantasia |
|
|
|
| |
|
    |
|
|
|
San Bonifacio IV Papa |
|
|
|
VHijo de Juan,
un médico, marso
de la provincia
y ciudad de
Valeria; sucedió
a Bonifacio III
tras un
paréntesis de
unos nueve
meses;
consagrado el 25
de Agosto de
608; murió el 8
de Mayo de 615;
(otras fuentes
indican que fue
consagrado el 15
de Septiembre de
608 y murió el
25 de Mayo de
615). En tiempos
del Papa San
Gregorio Magno
fue diácono de
la Iglesia
romana y tuvo el
cargo de
dispensador,
esto es, el
primer
funcionario en
lo relativo a la
administración
de los
patrimonios. |
|
|
|
Bonifacio obtuvo
el permiso del
emperador Focas
para convertir
el Panteón en
una iglesia
cristiana, y el
13 de Mayo de
609 el templo
erigido por
Agripa a Júpiter
Vengador, a
Venus, y a Marte
fue consagrado
por el Papa a la
Virgen María y a
todos los
mártires.(De ahí
el título de
Santa María
Rotunda). Fue el
primer ejemplo
en Roma de
transformación
de un templo
pagano en lugar
cristiano de
culto. Se dice
que veintiocho
carretas de
huesos sagrados
fueron sacadas
de las
Catacumbas y
colocadas en un
recipiente de
pórfido bajo el
altar mayor. |
|
|
|
Durante el
pontificado de
Bonifacio,
Melitón, el
primer obispo de
Londres, fue a
Roma "a
consultar al
Papa sobre
cuestiones
importantes
relativas a la
recientemente
establecida
Iglesia de
Inglaterra".
Mientras estaba
en Roma asistió
a un concilio
que se estaba
celebrando
entonces
referente a
ciertas
cuestiones de
"la vida y paz
monástica de los
monjes", y, a su
partida, se
llevó consigo
los decretos del
concilio junto
con cartas del
Papa a Lorenzo,
arzobispo de
Canterbury, y a
todo el clero,
al rey Etelberto,
y a todo el
pueblo inglés
"referentes a lo
que tenía que
observarse por
la Iglesia de
Inglaterra". Los
decretos del
concilio hoy
existentes son
espurios. |
|
|
|
Entre 612 y 615,
San Columbano,
que entonces
vivía en Bobbio,
Italia, fue
persuadido por
Agilulfo, rey de
los Lombardos,
para que
dirigiera a
Bonifacio IV una
carta sobre la
condena de los
"Tres Capítulos"
que es notable a
la vez por sus
expresiones de
exagerada
deferencia y su
tono de aspereza
excesiva. |
|
|
|
En ella dice al
Papa que está
acusado de
herejía (por
aceptar el
Quinto Concilio,
esto es, el de
Constantinopla,
553), y le
exhorta a
convocar un
concilio y
demostrar su
ortodoxia. Pero
la carta del
impetuoso celta,
que no captó la
importancia del
problema
teológico
implicado en los
"Tres
Capítulos",
parece no haber
perturbado lo
más mínimo su
relación con la
Santa Sede, y
sería erróneo
suponer que
Columbano se
consideraba a sí
mismo como
independiente de
la autoridad
papal. |
|
|
|
Durante el
pontificado de
Bonifacio hubo
mucha aflicción
en Roma debido
al hambre, la
peste, y las
inundaciones. El
pontífice murió
en retiro
monástico (había
convertido su
propia casa en
un monasterio) y
fue enterrado en
el pórtico de
San Pedro. Sus
restos fueron
trasladados tres
veces-en el
Siglo X u XI, a
fines del Siglo
XII bajo
Bonifacio VIII,
y al nuevo San
Pedro el 21 de
Octubre de 1603. |
|
|
|
|
|
|
|
Señor Jesús,
por
intercesión
de San
Bonifacio IV,
te pedimos
un corazón
sencillo y
generoso
para servir
a los más
pobres. Que
sepamos
transformar
nuestros
espacios en
templos de
tu gloria y
busquemos
siempre la
unidad de la
Iglesia con
humildad,
haciendo el
bien a todos
nuestros
hermanos. |
|
San
Bonifacio IV,
tú que
fuiste un
servidor
humilde y
dedicado,
ruega por
nosotros.
Amén. |
|
|
|
| |
|
 |
| |
|
San Pedro de Tarantasia |
|
San Pedro de
Tarentaise, una
de las glorias
de la orden
cisterciense,
nació cerca de
Vienne, en la
provincia del
Dilfinado. Desde
joven, dio
prueblas de una
memoria
extraordinaria y
de gran
inclinación a
los estudios
religiosos y a
los 20 años,
entró en la
abadía de
Bonnevaux. Con
gran celo,
abrazó la
austeridad de la
regla y edificó
a cuantos le
trataron, por su
caridad,
humildad y
modestia. Al
cabo de un buen
tiempo, su
padre, su madre
y su única
hermana tomaron
el hábito en un
convento
cisterciense de
los alrededores.
Además de esos
miembros de la
humilde familia
de San Pedro,
muchos nobles
abrazaron
también la vida
religiosa en
Bonnevaux,
movidos por el
ejemplo del
santo. |
|
|
|
Todavía no
cumplía los 30
cuando fue
elegido superior
del nuevo
convento de
Tamié, en las
solitarias
montañas de
Tarentaise. Con
la ayuda de
Amadeo III,
conde de Saboya,
que le tenía
gran estima al
santo, San Pedro
fundó un
hospital para
los enfermos y
forasteros, en
el que asistía
personalmente a
sus huéspedes. |
|
|
En 1142, San
Pedro fue
elegido
arzobispo de
Tarentaise. El
nuevo arzobispo
encontró la
arquidiócesis en
un estado
lamentable, por
lo que decidió
trabajar con
mucho esfuerzo
por el bienestar
de ella. San
Pedro visitaba
constantemente
su dióceis,
recuperó las
propiedades
confiscadas,
destinó a los
mejores
sacerdotes a las
parroquias,
fundó
instituciones
para la
educación de la
juventud y el
socorro de los
pobres y
promovió la
celebración de
los divinos
oficios en todas
las iglesias.
|
|
|
|
En 1155, después
de 13 años de
gobierno de su
diócesis,
desapareció sin
dejar huella. Se
había retirado a
una lejana
abadía
cisterciense de
Suiza, donde los
monjes no le
conocían y lo
aceptaron como
un hermano lego.
Pero cuando sus
superiores
supieron la
noticia, lo
obligaron a
regresar a su
diócesis donde
los feligreses
lo recibieron
con júbilo. San
Pedro decidió
entonces
dedicarse a ella
con mayor ahínco
y celo
apostólico,
realizando
múltiples obras
en favor de
ella. |
|
|
|
En 1155, después
de 13 años de
gobierno de su
diócesis,
desapareció sin
dejar huella. Se
había retirado a
una lejana
abadía
cisterciense de
Suiza, donde los
monjes no le
conocían y lo
aceptaron como
un hermano lego.
Pero cuando sus
superiores
supieron la
noticia, lo
obligaron a
regresar a su
diócesis donde
los feligreses
lo recibieron
con júbilo. San
Pedro decidió
entonces
dedicarse a ella
con mayor ahínco
y celo
apostólico,
realizando
múltiples obras
en favor de
ella. |
|
|
|
Debido a su fama
de hábil
pacificador,
Alejandro III
decidió enviarlo
a negociar la
reconciliación
entre Luis VII
de Francia y
Enrique II de
Inglaterra.
Aunque era ya
bastante
anciano, el
santo partió y
predicó durante
todo el viaje.
Durante el
encuentro
sostenido con
ambos monarcas,
el rey de
Inglaterra le
prodigó al santo
de toda clase de
honores; sin
embargo, la paz
no se produjo
hasta después de
la muerte del
santo. Cuando
volvía a su
diócesis, San
Pedro cayó
enfermo cerca de
Besanconm y
murió cuando le
transportaban a
la abadía de
Bellevaux. Su
canonización se
realizó en 1191 |
|
|
|
ORACIÓN A
SAN
NUNCIO SULPRICIO |
|
|
|
Oh Dios, en
cuyo honor
sucumbió el
glorioso
obispo San
Pedro de
Bellevaux
bajo el peso
de una
ingente
labor,
haced, os lo
suplicamos,
que todos
los que
imploren su
socorro
consigan el
saludable
efecto de su
pedido. |
Oh, San
Pedro, que
siendo
pastor
supiste
cuidar a los
más
necesitados
y vivir en
humilde
caridad,
intercede
por mí para
que, ante
las
dificultades
de la vida,
encuentre
consuelo y
solución a
mis
necesidades.
Por
Jesucristo
Nuestro
Señor. Amén. |
|
|
|
| |
| |
|
|