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ADVOCACIÓN MARIANA: |
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Nuestra Señora del Pilar |
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Cuenta la leyenda que el dos
de enero del año cuarenta,
la Virgen se apareció a
Santiago el Mayor a orillos
del río Ebro en Augusta
Cesárea para darle ánimos... |
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ORACIÓN |
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¡Oh Virgen Santísima
del Pilar! Acuérdate
de que al visitar al
Apóstol Santiago en
Zaragoza y mandarle
que edificara el
primer templo
consagrado a tu
Nombre, prometiste
ser para siempre
Protectora y Madre
de los españoles.
Alcánzanos del
Corazón de Jesús las
gracias y auxilios
que necesitamos
impetrando su
Misericordia para
que alcancemos la
santidad que le
glorifica |
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Tu Pilar es el
símbolo de la
firmeza invariable
de tu protección y
amor a España y la
garantía de la
perseverancia, a
través de los
siglos, de nuestra
Fe cristiana en
ella. A pesar de
nuestros muchos
pecados, sigue
haciendo valer sobre
nosotros tu amor de
Madre y tu poder de
Reina. No permitas
que decrezca nuestra
fe, haz que la
pureza y austeridad
cristiana de las
costumbres y las
efusiones de la
justicia y la
caridad en todas las
relaciones de la
vida española, se
fomenten y
extiendan; y así se
instaure el Reinado
individual, familiar
y social del Corazón
Sacratísimo de
Jesucristo. |
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¡Oh
Santa María! Columna
que guías nuestros
pasos, ayúdanos a
caminar en el
compromiso de la
Nueva Evangelización
iniciada por el
Apóstol Santiago, y
ya que en las bodas
de Caná adelantaste
la hora de Jesús,
acelerad el Reinado
de vuestro Hijo
prometido aquí al
Beato Bernardo F. de
Hoyos para nuestra
nación y el Mundo
Hispánico de Oriente
y Occidente, y para
ventura de todos los
pueblos de la
tierra. Aménerecieron la sangre
de un Dios. |
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¡O feliz culpa!
Podemos exclamar que
valió a la humanidad
pecadora semejantes
Redentor y
Corredentora. Te
pedimos Madre del
Topo, nos alcances
por tu intercesión
del trono del
Altísimo, la gracia
que te pedimos en
esta novena… y
especialmente la paz
del país [y la
restauración
material y
espiritual de esta
basílica], para que
después de honrarte
filialmente en la
tierra, podamos
recibir el galardón
deseado en la
bienaventuranza
eterna. Amén. |
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ORACIÓN |
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San Juan Pablo II |
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Doy fervientes
gracias a Dios por
la presencia
singular de María en
esta tierra española
donde tantos frutos
ha producido. Y
quiero encomendarte,
Virgen santísima del
Pilar, España
entera, todos y cada
uno de sus hijos y
pueblos, la Iglesia
en España, así como
también los hijos de
todas las naciones
hispánicas. ¡Dios te
salve, María, Madre
de Cristo y de la
Iglesia! ¡Dios te
salve, vida, dulzura
y esperanza nuestra.
A tus cuidados
confío […] las
necesidades de todas
las familias de
España, las alegrías
de los niños, la
ilusión de los
jóvenes, los
desvelos de los
adultos, el dolor de
los enfermos y el
sereno atardecer de
los ancianos. Te
encomiendo la
fidelidad y
abnegación de los
ministros de tu
Hijo, la esperanza
de quienes se
preparan para ese
ministerio, la
gozosa entrega de
las vírgenes del
claustro, la oración
y solicitud de los
religiosos y
religiosas, la vida
y el empeño de
cuantos trabajan por
el reino de Cristo
en estas tierras. En
tus manos pongo la
fatiga y el sudor de
quienes trabajan con
las suyas; la noble
dedicación de los
que transmiten su
saber y el esfuerzo
de los que aprenden;
la hermosa vocación
de quienes con su
conciencia y
servicio alivian el
dolor ajeno; la
tarea de quienes con
su inteligencia
buscan la verdad.
En tu corazón dejo
los anhelos de
quienes, mediante
los quehaceres
económicos procuran
honradamente la
prosperidad de sus
hermanos; de
quienes, al servicio
de la verdad,
informan y forman
rectamente la
opinión pública; de
cuantos, en la
política, en la
milicia, en las
labores sindicales o
en el servicio del
orden ciudadano
prestan su
colaboración honesta
en favor de una
justa, pacífica y
segura convivencia.
Virgen Santa del
Pilar: aumenta
nuestra fe,
consolida nuestra
esperanza, aviva
nuestra caridad.
Socorre a los que
padecen desgracias,
a los que sufren
soledad, ignorancia,
hambre o falta de
trabajo. Fortalece a
los débiles en la
fe. Fomenta en los
jóvenes la
disponibilidad para
una entrega plena a
Dios.
Protege a España
entera y a sus
pueblos, a sus
hombres y mujeres. Y
asiste
maternalmente, oh
María, a cuantos te
invocan como Patrona
de la Hispanidad. |
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El santuario
principal de la
patrona de España y
de la Hispanidad se
encuentra en la
Basílica Catedral de
Nuestra Señora del
Pilar, en Zaragoza,
España, un santuario
mariano que desde
hace siglos es
centro oración y
destino de
peregrinaciones
procedentes de todo
el mundo. |
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Según la tradición
recogida por fuentes
eclesiásticas y
conservada en la
liturgia local, la
Virgen María se
apareció al Apóstol
Santiago el Mayor el
2 de enero del año
40 d.C., cuando este
se encontraba
evangelizando en la
ciudad romana de
Caesaraugusta (hoy
Zaragoza). El
apóstol, quien se
estaba desanimado
por la escasa
conversión de los
pueblos hispanos,
recibió la aparición
de la Virgen, que
aún vivía en
Jerusalén,
acompañada de
ángeles, quienes
colocaron una
columna o “pilar” de
jaspe como signo
visible de su
presencia y promesa
de protección. |
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La Santísima Madre
de Nuestro Salvador
Jesús le pidió a
Santiago que
construyera allí un
templo dedicado a su
Hijo, y le aseguró
que la fe
permanecería firme
en ese lugar, “como
ese pilar”. Por esa
razón, la aparición
de la Virgen del
Pilar es considerada
única en la
historia, pues
ocurrió mientras
María todavía estaba
viva en la Tierra,
lo que la convierte
en la primera
aparición mariana
reconocida por la
tradición cristiana. |
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La Virgen del Pilar
es la única que se
apareció a un
apóstol. La
aparición de la
Virgen del Pilar se
considerada única en
la historia, porque
ocurrió mientras
María todavía estaba
viva en la Tierra. |
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|
El nombre “del
Pilar” proviene
precisamente de la
columna de piedra
que llevaron los
ángeles y que la
Virgen dejó como
testimonio de su
visita al Apóstol
Santiago el Mayor en
Zaragoza. Este
pilar, que se
conserva en el
interior de la
basílica, es el
símbolo central de
su devoción, por lo
que en torno a él se
edificó el primer
oratorio mariano del
mundo y,
posteriormente, la
majestuosa Basílica
del Pilar, cuya
construcción actual
comenzó en el siglo
XVII. De esta
manera, se considera
que el pilar
representa la
firmeza de la fe y
la presencia
constante de la
Virgen en la
Iglesia, como apoyo
y guía para los
creyentes. |
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El Santo Pilar es
una columna
cilíndrica de jaspe,
una piedra
semipreciosa de
color marrón rojizo
con vetas grises,
que se considera
inmutable desde el
momento de la
aparición. Tiene
aproximadamente 1.77
metros de altura y
20 centímetros de
diámetro, y está
asentado sobre un
pedestal de plata y
bronce, protegido
por una urna. |
La imagen que se
conserva de la
Virgen del Pilar es
una efigie de
madera, monoxila, en
bulto redondo, de 36
cm. de altura,
labrada según los
cánones de la mejor
escultura gótica
europea de la
primera mitad del
siglo XV, por Juan
de la Huerta.
Añade que representa
a María como Reina y
Madre, coronada, con
regio vestido gótico
de gran recato,
abotonado desde la
cintura y con cuello
alzado y también
abotonado; es una
larga vestidura
ceñida por un
cinturón con
hebilla, abrochado a
la altura de su
lugar natural.
“El Niño, a quien la
Madre mira desde
atrás, reposa
sentado sobre la
mano izquierda, en
cuenco, y la cadera
materna, sostenido
por el brazo de
María; aparece
desnudo y
despreocupado, en
posición casi
frontal, algo girado
a su derecha, y con
las piernas,
cruzadas, el talón
izquierdo sobre la
pierna derecha… El
Niño extiende el
brazo derecho que
cruza el pecho de su
Madre, para asir al
borde del manto”. |
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En la parte superior
del pilar se coloca
la sagrada imagen de
la Virgen del Pilar,
una pequeña talla de
madera policromada
de unos 39
centímetros de
altura, que porta al
Niño Jesús en el
brazo izquierdo y
una flor en la mano
derecha. |
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La fiesta litúrgica
de la Virgen del
Pilar se celebra el
12 de octubre, día
que también coincide
con el Día de la
Hispanidad. Fue
instituida
oficialmente por el
Papa Clemente XII en
el año 1730,
otorgando oficio y
misa propios para
toda España.El 12 de octubre
simboliza la unidad
espiritual y
cultural de los
pueblos hispanos
bajo la protección
de María y su
devoción se ha
extendido a toda
América Latina. |
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La
aprobación del culto
a Nuestra Señora del
Pilar fue confirmada
por los pontífices
Inocencio XIII y
Clemente XII,
quienes concedieron
indulgencias a los
peregrinos que
visitaran el
santuario. Su
coronación canónica
se realizó el 20 de
mayo de 1905, el
Papa San Pío X
autorizó la
coronación canónica
de la Virgen del
Pilar, solemnemente
celebrada en
Zaragoza. En 1908,
san Pío X declaró a
la Virgen del Pilar
Patrona de toda la
Hispanidad, y su
patronazgo sobre
España fue
reafirmado por la
Santa Sede. |
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En la iglesia tenemos ciertas
fiestas que son trasladadas o
movidas si coinciden con alguna
solemnidad o fiesta importante, como
es el caso, en el calendario
litúrgico de este año se celebra a
los Santos Felipe y Santiago el
lunes 4 porque el tres de mayo de
celebra el velorio de la "Santa Cruz
de Mayo". |
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SANTOS DEL DIA:
San Felipe & Santiago el menor |
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Hay muchas cosas que estos
dos Santos tienen en común,
pues ambos eran parte de los
Doce a quienes Jesús llamó
apóstoles, es decir, los
discípulos más cercanos a
Él. Juntos vivieron con
Cristo y lo siguieron, ambos
anunciarán la Buena noticia
del evangelio y, por esta
razón, los dos morirán como
mártires. Sus reliquias
yacen juntas en la Basílica
de los Santos XII Apóstoles
en Roma, inicialmente
dedicada sólo a ellos.
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De Santiago, hijo de Alfeo,
llamado “el Menor” por ser
de menor estatura que el
otro Santiago —el hijo de
Zebedeo y hermano del
evangelista san Juan—,
sabemos muy poco. Lo cierto
es que fue uno de los
primeros discípulos de
Jesús. La tradición sostiene
que era pariente de Jesús,
quizás aquel primo al que
hace referencia el
evangelista san Mateo (Mt
13, 55). Tuvo una notable
influencia en el Concilio de
Jerusalén, durante el cual
se confirmó la vocación
misionera de Pedro hacia los
circuncisos y la de Pablo
hacia los no circuncisos. En
efecto, se produjo una
cierta división del ámbito
misionero: Pedro hacia los
judíos, Pablo hacia los
gentiles. De Santiago, hijo
de Alfeo, llamado “el Menor”
por ser de menor estatura
que el otro Santiago —el
hijo de Zebedeo y hermano
del evangelista san Juan—,
sabemos muy poco. Lo cierto
es que fue uno de los
primeros discípulos de
Jesús. |
|
La tradición sostiene que
era pariente de Jesús,
quizás aquel primo al que
hace referencia el
evangelista san Mateo (Mt
13, 55). Tuvo una notable
influencia en el Concilio de
Jerusalén, durante el cual
se confirmó la vocación
misionera de Pedro hacia los
circuncisos y la de Pablo
hacia los no circuncisos. En
efecto, se produjo una
cierta división del ámbito
misionero: Pedro hacia los
judíos, Pablo hacia los
gentiles. Tras la partida de
Pedro, se habla de Santiago
como el primer obispo de
Jerusalén. Según la
tradición, murió mártir en
el año 62. El Sumo Sacerdote
del Sanedrín, Janán, provocó
un motín para acabar con él:
fue arrojado desde las
murallas del Templo y
rematado a golpes de bastón. |
|
El otro apóstol, Felipe, era
pescador de Betsaida, en
Galilea, y también se cuenta
entre los primeros
discípulos de Jesús. El
evangelista san Juan lo
menciona en varios
episodios: antes de la
multiplicación de los panes:
«Entonces Jesús, alzando la
vista y viendo que una gran
multitud acudía a él, dijo a
Felipe: “¿Dónde vamos a
comprar pan para que coman
éstos?”. Lo decía para
ponerlo a prueba, porque él
sabía bien lo que iba a
hacer. Felipe le respondió:
“Doscientos denarios de pan
no bastarían para que cada
uno recibiera un pedazo”» (Jn
6, 5-7). Lo encontramos
también después de la
entrada de Jesús en
Jerusalén, cuando unos
griegos que deseaban ver al
Señor se dirigieron a Felipe
(Jn 12, 20-22), y es él
quien, durante la Última
Cena, pidió al Maestro que
les mostrara al Padre (Jn
14, 8). Según la tradición,
después de Pentecostés,
Felipe habría atravesado
Asia Menor, llegando hasta
Escitia —la actual Ucrania—
y luego a Frigia, en la
actual Turquía asiática. En
su capital, Hierápolis,
habría sufrido el martirio
en una cruz decusada, es
decir, en forma de X, y con
la cabeza hacia abajo. |
|
Tras diversas vicisitudes,
sus reliquias habrían sido
trasladadas a Roma y
sepultadas en la Basílica de
los Santos Doce Apóstoles,
junto con las de Santiago.
Tras la partida de Pedro, se
habla de Santiago como el
primer obispo de Jerusalén.
Según la tradición, murió
mártir en el año 62. El Sumo
Sacerdote del Sanedrín,
Janán, provocó un motín para
acabar con él: fue arrojado
desde las murallas del
Templo y rematado a golpes
de bastón. El otro apóstol,
Felipe, era pescador de
Betsaida, en Galilea, y
también se cuenta entre los
primeros discípulos de
Jesús. El evangelista san
Juan lo menciona en varios
episodios: antes de la
multiplicación de los panes:
«Entonces Jesús, alzando la
vista y viendo que una gran
multitud acudía a él, dijo a
Felipe: “¿Dónde vamos a
comprar pan para que coman
éstos?”. Lo decía para
ponerlo a prueba, porque él
sabía bien lo que iba a
hacer. Felipe le respondió:
“Doscientos denarios de pan
no bastarían para que cada
uno recibiera un pedazo”» (Jn
6, 5-7). Lo encontramos
también después de la
entrada de Jesús en
Jerusalén, cuando unos
griegos que deseaban ver al
Señor se dirigieron a Felipe
(Jn 12, 20-22), y es él
quien, durante la Última
Cena, pidió al Maestro que
les mostrara al Padre (Jn
14, 8). |
|
Según la tradición, después
de Pentecostés, Felipe
habría atravesado Asia
Menor, llegando hasta
Escitia —la actual Ucrania—
y luego a Frigia, en la
actual Turquía asiática.
En su capital, Hierápolis,
habría sufrido el martirio
en una cruz decusada, es
decir, en forma de X, y con
la cabeza hacia abajo. Tras
diversas vicisitudes, sus
reliquias habrían sido
trasladadas a Roma y
sepultadas en la Basílica de
los Santos Doce Apóstoles,
junto con las de Santiago. |
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"Felipe, ven y
sígueme" (Jn
1,43). |
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Esto es lo que
Jesús le dice a
Felipe cuando lo
encuentra, y
esto es
suficiente para
cambiar su vida.
Originario de
Betsaida, ya era
discípulo de
Juan el
Bautista. Felipe
ha anhelado por
mucho tiempo la
llegada del
Mesías, así que
cuando Jesús
comienza su
predicación,
Jesús lo premia
llamándolo a ser
uno de sus
primeros
discípulos. Lo
encontramos con
Jesús en el
desierto, justo
antes del
milagro de la
multiplicación
de los panes y
los peces,
cuando le
pregunta dónde
encontrarían el
pan necesario
para alimentar a
toda la gente
reunida. (Jn
6,1) También
está al final de
la vida de
Jesús, en la
última cena,
cuando le pide a
Cristo que les
muestre al Padre
de los cielos. (Jn
14,8). Después
de Pentecostés
(según algunos
textos
apócrifos),
cruzó Asia Menor
para evangelizar
a los pueblos de
Escitia y de los
Partos, de los
que obtuvo
muchas
conversiones. Al
final, en
Frigia, en
Hierápolis, fue
crucificado de
cabeza y murió
como mártir
sobre una cruz
en forma de X. |
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Santiago, el
"hermano de
Jesús" |
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San Pablo lo
llamó "el
hermano del
Señor", (Gálatas
1,19) una manera
de designar a
los parientes
más cercanos de
la familia.
Según algunas
fuentes
(apócrifas),
Santiago habrìa
sido un primo
hermano de
Cristo, el hijo
de Alfeo que era
el hermano de
San José.
Santiago tuvo un
hermano que fue
también
discípulo de
Jesús: San Judas
Tadeo. Se le
denomina "el
Menor" para
distinguirlo de
Santiago "el
Mayor", (el hijo
del Zebedeo) a
quien sucedió al
frente de la
Iglesia de
Jerusalén y en
el año 50
presidió un
importante
Concilio en el
que se trataron
cuestiones muy
importantes como
la circuncisión
(de los paganos
convertidos).
Antes de estos
eventos, estuvo
presente en una
de las
apariciones de
Cristo, después
de su
Resurrección. (1
Cor 15,3-8). Es
el autor de una
de las primeras
Cartas
"católicas" del
Nuevo
Testamento,
donde afirma que
"la fe sin obras
es una fe
muerta". (Cf.
Santiago 2,17)
(La tradición
afirma que)
Santiago siempre
siguió una
conducta
ejemplar: no
comía carne, no
bebía vino y
observaba los
votos, por lo
que no es de
extrañar que se
le apodara "el
Justo". Murió
como mártir,
probablemente
por lapidación,
entre los años
62 y 66. |
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Padre, a ti
que hiciste
de San
Felipe un
apóstol y un
seguidor de
tu Hijo
Jesucristo,
te pedimos,
por su
intercesión,
la gracia
del Espíritu
Santo.
Concédenos
la fortaleza
necesaria
para
superarnos siempre, ayúdanos a propiciar
la salud de nuestro cuerpo y
a esforzarnos para vivir en gracia.
Haz que
siempre
sepamos
aprovechar
bien nuestro tiempo.
Ayúdanos a
hacer bien
las cosas
desde la
primera vez.
Danos, por
los méritos
de San
Felipe
Apóstol,
la gracia de
estado que
más
necesitemos.
Te lo
pedimos, por
tu Hijo
Jesucristo,
nuestro
Señor. AMEN |
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|
ORACIÓN A
SANTIAGO EL
MENOR |
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Que te
alaben
nuestros
caminos.
Oh Santiago,
a quien,
desde las
redes,
el Señor elevó a las cumbres. Al saberte llamado,
con tu hermano, dejaste al punto las redes para
predicar con entusiasmo su nombre y su doctrina. Testigo de la virtud de
su Diestra,
lo fuiste
también
de las escenas más sublimes: su triste angustia
en el Huerto y su gloria excelsa en el Tabor.
Dispuesto y
pronto a
beber el
cáliz amargo
de la pasión, alcanzas, entre los Apóstoles,
pronto la primera palma del martirio.
Concédenos
seguir de
cerca en la
tierra
los pasos
del Señor
para poder
cantar
en Cielo el himno eterno de su gloria. Amén... |
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